22/05/2022

24 | LA ENFERMERA DE BRUNETE & ALBILLO REAL LAS MORADAS DE SAN MARTÍN 2016DE SAN MARTÍN 2016

LA ENFERMERA DE BRUNETE & ALBILLO REAL LAS MORADAS DE SAN MARTÍN 2016

Qué libro me bebo | Armonía 24

Buenos días, mis queridos lectores:

Hoy les traigo una de mis parejas favoritas. La novela que les presento es ya conocida, pero no he podido evitar sacarla de mi biblioteca para recordarla, pues es una de las que más he podido disfrutar. se trata de La enfermera de Brunete, de Manuel Maristany.

Manuel, nació en Barcelona en 1930 en el seno de una familia burguesa, estudió derecho para complacer a su padre, pero se dedicó a la fotografía y filmografía, sobre todo lo referente a la temática ferroviaria, una de sus grandes aficiones, herencia familiar, ya que uno de sus antepasados fue Eduardo Maristany Gibert, director de la Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante.

En 1963 atravesó África de sur a norte en una Montesa, experiencia que relató en Operación Impala. Era montañero y esquiador.

Escribió y publicó libros de viajes de temática ferroviaria y sobre patrimonio cultural. Hoy les traigo su obra culmen, La enfermera de Brunete, publicada en 2006.

Nunca estuvo satisfecho con algunas de sus obras literarias de temática ferroviaria. Hubo proyectos bibliográficos que nunca vieron la luz. Se pretendió publicar un libro titulado » Vía estrecha y super estrecha», un proyecto compilatorio de sus obras » Los carriles» que jamás se realizó. Su última gran obra fue La Epopeya de los Directos.

Sus obras más conocidas y comerciales fueron Ha nevado en La Molina, Gurko el águila real, Riki-tikki, El Valle de Arán, Puentes de piedra de Cataluña. Falleció en Madrid en 2016.

Javier de Montcada, alférez de Requetés, cae herido en la batalla de Brunete. La joven duquesa de Simancas, enfermera voluntaria casada con el representante del bando nacional en el Vaticano, lo rescata de la muerte y vive con él un apasionado romance que escandaliza a media España. La guerra sigue su curso y se llega a la crucial batalla del Ebro, donde Javier recibe una información de los » servicios secretos» que supondrá un golpe definitivo en su vida.

Sergio Vila-Sanjuán, periodista de La vanguardia, dijo que<< este novelón   una vez empezado, no puede dejarse, y que se plantea hacer con la guerra civil lo que hizo Pasternak en El doctor Zhivago con la Revolución rusa, o Margaret Mitchell en Lo que el viento se llevó con la guerra de secesión americana: un fresco histórico con personajes apasionados y una potente vena romántica>>

Para vehiculizar esta magistral novela he escogido un vino realizado con la variedad Albillo Real 100% de Bodegas Las Moradas de San Martín y de manos de una de las enólogas y bodegueras que más pasión pone en la elaboración de sus vinos, y a la que considero La Maga de los vinos de Madrid, Isabel Galindo.

Esta bodega se Encuentra ubicada en la localidad de San Martín de Valdeiglesias. Muy cerca del Pantano de San Juan. rodeada de pinos y jaras, crecen las cepas de las que se recolecta esta variedad de uva blanca autóctona de la zona y con la que Isabel elabora este delicioso manjar.

La bodega Las Moradas de San Martín nace en 1999 en la vertiente madrileña de la sierra de Gredos, para recuperar los viñedos centenarios de Garnacha que vienen siendo cultivados desde el siglo XI en el municipio anteriormente mencionado. Ubicada en la finca » Pago de los Castillejos”, donde confluyen la Comunidad de Madrid con el norte de Toledo y el Sur de Ávila, en los aledaños de la Sierra de Gredos, el clima y los especiales suelos de esta zona, permiten elaborar vinos con mucha personalidad como este que les traigo hoy.

Esta bodega con alma literaria plasma esta cultura en cada una de las etiquetas de sus vinos, y concretamente » Las Moradas» debe su nombre al último libro escrito por santa Teresa, pues los vinos de esta zona son citados por los más importantes escritores del siglo de Oro español, así como de escritores contemporáneos reconocidos como Ramón Acín, Ángeles Caso, Lorenzo Silva, Marta Rivera, Luz Gabás o Luis Zueco.

El viñedo está dividido en tres parcelas que se vendimian de noche para preservar el frescor de la uva y en diversas pasadas para asegurar la madurez perfecta de cada racimo. Las fincas se vinifican por separado bajo el mando de las levaduras silvestres de la propia viña y con la uva prensada sin despalillar.

Acabada la fermentación, su crianza de 6 meses en barricas usadas de roble (300 y 500 litros) con removidos periódicos de las lías y la maloláctica de un 30% del vino, convergieron para dotar al vino de un tacto excepcional que se aprecia en recuerdos de bollería que cubren aquellos de un cesto de fruta blanca recién recolectada. Notas de fina mantequilla asoman tras una larga decantación dejando ver la complejidad de un vino que, en primer término, puede parecer algo tímido.

En boca resulta más fluido de lo que su graduación pudiera habernos llevado a pensar, amarga delicadamente y cubre las mejillas de fina cremosidad derivada de un uso racional de la madera. Tonos anisados y reflejos grisáceos, pequeñas flores blancas y matorrales aromáticos acompañan al vino mientras se desliza por el paladar, llevándonos a un final discretamente salino y mineral. Catándolo, resulta sencillo comprender por qué los vinos elaborados en la Comunidad de Madrid con esta variedad de uva están dando tanto que hablar.

Ensambla a la perfección con nuestra querida enfermera, protagonista de la historia, con el enclave, y la casa palaciega donde transcurre la mayor parte de la trama, sobrecogedora. Un relato y un vino que se entrelazan de tal forma que pareciera estar subiendo aquella escalinata, contemplando aquel maldito retrato y con el que poder saborear el mismo paraje.

Para finalizar esta incursión le voy a mostrar la cita que figura en la etiqueta de esta maravilla de sutil amarillo con reflejos dorados que porta mi copa.

<<Hay tantas maravillas en una copa de vino como en el fondo del mar>>.

Yo añadiría, como también el manto estrellado que cubre nuestro cielo, ya que se ha hecho famosa las jornadas al aire libre que celebra esta bodega para observar las estrellas mientras se disfruta de los vinos y de la compañía.

Espero este 2021 traiga de nuevo esas maravillosas veladas y podamos disfrutar de tantas cosas más. La sierra de Gredos ofrece rutas senderistas con paisajes extraordinarios y en el Pantano de San Juan jornadas de disfrute náutico que harán las delicias de todos los visitantes.

Les animo a acercarse y conocer los parajes, así como la historia de las localidades cercanas y de los cultivos y leyendas que datan del Císter y del cultivo y elaboración allá por el siglo XII, así como de la riqueza en yacimientos arqueológicos.

Disfruten queridos lectores y paseen por la sierra de Madrid, les va a enamorar.

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